Alfarería Nazca y Moche: técnica y estilo.

La cerámica Nazca pasó por distintos periodos de evolución en lo que respecta a la iconografía que era pintada sobre sus superficies, Proulx nos habla de que estas poseían menos y menor elaboradas escenas seculares que las que se pueden encontrar en la alfarería Moche, sin embargo las imágenes propiamente religiosas son mucho más erráticas y contienen más dioses y criaturas míticas en una combinación de elementos que producen una gama más amplia de formas que la producida por los alfareros Moches (2009: 55).

Aun cuando el estilo de la cerámica Nazca evolucionó durante tres periodos distintos hacia representaciones menos naturalistas de las imágenes, y se volvieron mucho más abstractas, los artefactos de alfarería producida por este pueblo eran altamente policromados, utilizando incluso colores que nunca habían sido encontrados en la cerámica precolombina hasta el momento, como el violeta, el verde intenso y el gris, para un gran total de trece tonos.

En la primera etapa de desarrollo de la cerámica Nazca, las botellas creadas por los alfareros eran en su mayoría globulares, con el típico sistema de cuellos en estribo, y con un diseño que envuelve la vasija y parece inspirarse en alguna medida en el estilo de campos de color de los textiles de Paracas. Aunque sí encuentran botellas antropomorfizadas, estas están basadas en el principio de lo pictórico, y no lo escultórico, por lo que presentan un poco atención al modelado, y se le presta una especial atención al diseño de la cabeza, mientras que el resto del cuerpo es representado de una forma mucho más sencilla.

Botella con figura sentanda vistiendo una túnica larga, cerámica con engobe, Periodo clásico.

Botella con figura sentanda vistiendo una túnica larga, cerámica con engobe, Periodo clásico.

Durante la segunda época de desarrollo, las vasijas globulares tenían su cuerpo entero dividido en bandas, y en cada registro se ponían diseños diferentes: la principal se ponía en el centro o arriba, usualmente un zoomorfo sobrenatural que le da vuelta. En las otras bandas se ponen motivos geométricos, o se reproducen motivos específicos, como por ejemplo la cabeza trofeo.

Botella con ser sobrenatural y cabezas trofeo, cerámica con engobe, Periodo clásico.

Botella con ser sobrenatural y cabezas trofeo, cerámica con engobe, Periodo clásico.

Durante la tercera etapa, hay un cambio en la dirección del estilo de representación y tipología, formas pasan a ser cilíndricas y altas; y hay una tendencia enorme hacia a la simplificación, se utilizan menos colores, y se encuentra una mayor síntesis y motivos genéricos.

Planta de maíz, cerámica, Periodo clásico.

Planta de maíz, cerámica, Periodo clásico.

La cerámica Moche por su parte es mucho más detallada y variada que la cerámica Nazca, con un énfasis a lo escultórico que se puede apreciar en su alfarería que contiene figuras numerosas representando escenas complicadas, además de muchas representaciones de la vida cotidiana del pueblo (Proulx, 2009: 55).

Botella con combate entre dios y demonio cangrejo, cerámica con engobes, Periodo clásico.

Botella con combate entre dios y demonio cangrejo, cerámica con engobes, Periodo clásico.

El arte Moche posee una tendencia hacia el naturalismo, las formas son mucho más detalladas, aunque hay una especificidad hacia lo que se está representando; por ejemplo cuando se hace una representación de lo cotidiano, lo que se muestra es la cacería, los rituales, el retrato de personas de la elite, las expediciones militares, y la tortura de prisioneros. No hay un naturalismo por el naturalismo mismo, las temáticas son selectivas, desde un punto de vista característico, ya que en el caso de la cacería de leones marinos, venados, esta tiene un papel específico en el mito Moche.

Hay un gran interés por lo narrativo en las imágenes representadas en la cerámica, que tienden a lo ejemplar y lo épico, y en donde las figuras rara vez están pasivas. Además hay un gran gusto por la volumetría las formas de las vasijas están en gran medida en tercera dimensión, al contrario de la cerámica Nazca, que es plana. Otra diferencia es el control de color: a diferencia de la cerámica Nazca que es muy policromada, la Moche tiene una paleta limitada de colores, la decoración se realiza por el contraste de color de dos tonos, el crema y el rojo; y el acabados de superficies es exquisito, con superficie elaborada y muy bruñida.

Botella con deidad cangrejo, cerámica con engobe, Periodo clásico.

Botella con deidad cangrejo, cerámica con engobe, Periodo clásico.

Bibliografía:

Proulx, Donald (2009). A Sourcebook of Nasca Ceramic Iconography: Reading a Culture Through Its Art. Iowa: Univesity of Iowa Press.


Este artículo fue escrito utilizando información proporcionada en clase por el profesor Rubén Jerez, de la Universidad de Costa Rica.

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El yugo, el hacha y la palma de la cultura de Veracruz Central: su naturaleza y el significado de su decoración.

Existen tres tipologías de objetos pétreos durante el periodo clásico medio y tardío: la Palma, el Yugo y el hacha. Estas piezas poseían una ornamentación en su superficie considerable, y no fue hasta la década de los cincuentas que se propuso una interpretación de su uso o significado: eran parte de la vestimenta ritual de los jugadores de pelota, sustitutos en piedra de objetos reales de madera, cuero, algodón y petate que eran utilizadas en el juego como protectores.

Los Yugos, que tenían una apariencia de una gigantesca “U” de piedra, es un objeto antiguo, del que se han encontrado algunos ejemplares lisos en enterramientos que se pueden datar hasta el periodo preclásico, y versiones pequeñas de factura olmeca. Estaban originalmente ceñidos a la cintura de forma lateral, y servían para proteger el cuerpo, y golpear pelota con seguridad. Los yugos de piedra eran utilizados probablemente en ceremonias previas o en celebración posteriores al juego de pelota.

Poseen como parte de su decoración suelen poseer unas bandas entrelazadas, cabezas de perfil en los extremos, y volutas. Se continuaron produciendo durante el periodo clásico usualmente en piedras verdes muy pulidas, que recuerdan a los jades y serpentina. La concepción de su diseño es sorprendente, y es uno de los grandes triunfos de ingenio decorativo de la Mesoamérica precolombina. El Yugo tiene una enorme variedad de formas, como jaguares, seres humanos, sapos, y lagartos; con rasgos característicos que se adaptan a la forma del objeto, creando un efecto envolvente. Usualmente tenían una talla superficial al bajorrelieve, y su iconografía está asociada a la muerte y el sacrificio.

Yugo con figura antropo-zoomorfa, andesita.

Yugo con figura antropo-zoomorfa, andesita.

Las hachas tenían una amplia curva que terminaba en un borde delgado. Todos los ejemplos conocidos representan cabezas humanas o de animales, y aparecen como parte del ajuar de los jugadores de pelota hasta periodo clásico. Estelas en Veracruz documentan que estos objetos se colocaban montados sobre el yugo, y probablemente eran sustitutos de otros en madera, y tenían un sentido ceremonial. Se colocaban en una especie de canaladura que se fabricaba en el yugo, otras hachas tenían espigas de piedra que se insertaban dentro del yugo. Las cabezas eran equiparables a las cabezas trofeo, y tienen una simbología relacionada con el sacrificio.

Miden entre 15 a 40 cm, algunas eran completamente planas con motivos en bajorrelieve, y otras eran más escultóricas y casi tridimensionales, siempre hechas en piedras volcánicas de un grano un poco más fino, se decoraban con el pigmento rojo cinabrio, blanco, y otros colores, la parte de arriba se adornaba con colgantes, bandas hechas papel como las del adorno de divinidades. La idea de la dualidad tema recurrente, existe un ejemplar que posee dos lados, uno es un perfil personaje humano, y el otro la versión descarnada del mismo personaje, consumido, como si estuviera muerto. 

Hacha con cabeza dual, basalto con pigmento rojo

Hacha con cabeza dual, basalto con pigmento rojo

Las Palmas fueron de una factura posterior, como un sustituto de las hachas, y fueron hechas solamente durante periodo epiclásico, del 700 al 900 EC, y se han encontrado solamente en Veracruz. Existen bajorrelieves que muestran personajes llevando palmas, estas se llevaban de la misma forma que las hachas, se proyectan hacia el frente y se abren, posiblemente como una forma de protección para el pecho jugador.

Existe una variedad grande de Palmas, tanto pequeñas como grandes, que pueden llegar hasta los 50 o 60 centímetros de alto, y eran decoradas con bajorrelieves. Los motivos presentes en las Palmas eran las figuras de animales y humanas, y estas se adaptaban en su forma al motivo manera imaginativa, como por ejemplo la forma de mazorcas o plumas, aves con una cola se expande y un torso colocado de forma más libre. La iconografía de las Palmas está usualmente relacionada con la muerte y el sacrificio, al igual que las Hachas que reemplazaron. 

Palma con efigie de ave, basalto

Palma con efigie de ave, basalto


Este artículo fue escrito utilizando la información proporcionada en clase por el profesor Rubén Jerez, de la Universidad de Costa Rica.

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Arquitectura Maya de los estilos Puuc, Río Bec y Chenes: características estructurales y decorativas.

En el estilo Puuc se introduce un nuevo concepto de cuadrángulos, una forma rectangular y cuadrada que delimitan la plaza del centro. En la Ciudad de Uxmal se puede apreciar la pirámide y el cuadrángulo.

Los cuadrángulos se pueden apreciar mejor en la Casa de las Monjas, que es un conjunto de espacios en un solo rectángulo, donde cada habitación es independiente y tiene dos espacios de entrada y un cuarto interior; esta configuración del espacio es característica porque cuando se observa que hay enorme similitud con una choza, por lo que las casas de la elite imitaban en piedra las casas de los campesinos.

Casa de las Monjas, Uxmal, Periodo clásico

Casa de las Monjas, Uxmal, Periodo clásico

Otra característica es la jerarquización sutil del espacio; la entrada está frente a la pirámide, y se subía a la Casa de las Monjas a través de una plataforma que se eleva del terreno, para llegar a una falsa bóveda para entrar al complejo. Las edificaciones también están elevadas; hay un segundo nivel elevación, que no es perfectamente cuadrado, sino más trapezoidal, que se angosta hacia el fondo, y hace que se vea más profundo, y el último edificio está aún más elevado.

La configuración de los elementos decorativos: en los muros solo la superior se decora con un extremo barroquismo; se usa la escultura mosaico, que es una especie de enchapado de pequeños bloques de caliza tallados en forma de friso que decora la parte superior; la celosía (rombos con perfiles afilados y una estrella centro) recuerda un tejido de cestería, y el petate, que es el símbolo de gobernante; también hay representaciones de monarcas, serpientes y mascarones de los dioses.

El estuco no es utilizado para la creación de estos murales, donde la regularidad y la repetición son unas de sus características. Para crear estos murales se necesita una especialización de los artesanos, ya que son el resultado de una línea de ensamblaje.

Friso del palacio occidental de la Casa de las Monjas, Uxmal, Periodo clasico

Friso del palacio occidental de la Casa de las Monjas, Uxmal, Periodo clasico

El estilo Río Bec, llamado así porque las estructuras de este tipo están cerca de este río, tiene una serie de torres falsas características. Un ejemplo es Xpuhil, donde existen unas masivas estructuras que solían ser torres decoradas con mascarones hechos mediante la escultura mosaico, y con escalinata que no se puede usar para subir, además de un templo que no se puede entrar en sus cúspides.

Estas edificaciones imitan el perfil del templo del Gran Jaguar en Tikal, con inclinaciones altamente elevadas, que son recordatorios del poder de la elite.

Estructura I, Xphuil, Periodo clasico

Estructura I, Xphuil, Periodo clasico

El estilo Chenes es más antiguo que el estilo Puuc; mientras que sí se usa la escultura mosaico, no hay una obsesión por la regularidad. Se hacen complejos frisos escultóricos en toda la fachada, donde lo más característico es la manera en que se resuelve las entradas, que se configuran con una compleja ornamentación arquitectónica que las convierte en las fauces de una serpiente o monstruo que se convierte en montaña.

La base de la montaña es donde hay cavernas, y se entra al inframundo de donde viene magia, la serpiente sería el dios brujo Itzamna, dios creador universo. El edificio donde es mejor representado el estilo está en Chicanná, al entrar al templo se entraba a bestia que lleva al inframundo, un templo d magia dedicado a conexión ancestros.

Estructura II, Chicanná, Periodo clásico

Estructura II, Chicanná, Periodo clásico


Este artículo fue escrito utilizando la información proporcionada en clase por el profesor Rubén Jerez, de la Universidad de Costa Rica.

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Lapidaria en Jade Olmeca: La figurilla, la máscara y el hacha.

Los olmecas no solo realizaban esculturas monumentales en basalto, sino que también creaban lapidaria en piedras verdes de un tamaño más pequeño para el uso personal, tales como las figurillas, las máscaras y las hachas.

Las figurillas tenían un sistema representación distinto al colosal, donde el naturalismo es completamente ausente, este arte mueble es especial para los investigadores porque revelan el mundo religioso olmeca, debido a que su mensaje era menos político. Están hechas de piedras duras, materiales semipreciosos, y piedras verdes, y están relacionadas con agua vegetación y poder de los dioses de la lluvia, relacionadas con el inframundo. El jade no es el mismo que se encuentra en China, que es la nefrita, que es más dura que el jade.

Los olmecas trabajaron estos materiales de una forma que hace parecer que es tan fácil como el basalto, son tridimensionales y orgánicas, y aparecen como un discurso visual muy bien conformado. Los jades olmecas se trabajan en una variedad tonal bien definida: grisácea o verdes oscuros casi espinaca.

Otra característica de las figurillas son los rasgos olmecas. Tienen una fisionomía distintiva: ojos almendrados, nariz ancha, quijada pesada, boca olmeca (abierta de forma trapezoidal con labio superior muy grueso y comisuras apuntando hacia abajo, inspirado en gesto amenazante del jaguar), y una cabeza alargada y elipsoidal (evidencia de una posible deformación craneal).

Entre figurillas hay una tipología repetida: individuos de baja estatura y cuerpo delgado, con orificios en las orejas y nariz para la inserción de aretes; y en una pose con su cabeza hacia adelante, rodillas flexionadas, brazos colgando, y con una típica expresión en su cara, evidenciando un estado de trance. Hay una atención a la cabeza, y simplificación del cuerpo (la representación de genitales era inusual en los olmecas). Las figuras se vestían, y muchas tenían un hueco en la nariz para colgar una bolita de jade, que representaba el aliento vital, en las figurillas hacia que estuvieran vivas.

Figurilla de pie, talla en jade, periodeo preclásico.

Figurilla de pie, talla en jade, periodo preclásico.

Las máscaras son muy numerosas. Tienen una enorme variedad en cuanto a los acabados, desde grises y blancos hasta verdes oscuros; hay grandes y pequeñas, completamente realistas hasta con rasgos zoomorfos. Estas no eran creadas para ser utilizadas desde un punto de vista práctico, ya que no tienen orificios para la nariz u ojos, algunas inclusive son planas en la parte posterior. Posiblemente eran aderezos en la vestimenta, o mascaras bucales. Las que poseen rasgos zoomorfos representan transformación chamánica, que está señalada en la diferencia en el nivel de la piel.

Las máscaras humanas carecen de una individualización, no son retratísticas, y hay un repertorio muy limitado de personajes. Probablemente eran representaciones idealizadas, y tenían un rasgo repetido: la boca abierta y pupila dilatada, indicando un estado de trance.

Máscara con rasgos felinos, talla en jade , periodo preclásico.

Máscara con rasgos felinos, talla en jade , periodo preclásico.

Las hachas eran usualmente herramientas agrícolas, y se convirtieron en un elemento que representa a la agricultura, la fertilidad, y los dones de los dioses. Las hachas de jade tienen una doble simbología: están vinculadas con agricultura; y su material está asociado con la tierra, lo que cerraba el simbolismo. Eran un elemento característico de las elites, y eran usadas en la vestimenta. Estaban asociadas también con el maíz, ya que su forma les recordaba forma del grano del maíz, pero invertidas también pueden ser una mazorca. Como objeto móvil, las hachas recibían una decoración superficial con diseños incisos de divinidades.

Hacha con perfil del dios del maíz, talla en jade con diseño inciso.

Hacha con perfil del dios del maíz, talla en jade con diseño inciso.


Este artículo fue escrito utilizando la información proporcionada en clase por el profesor Rubén Jerez, de la Universidad de Costa Rica.

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